Tissot amplía la colección PRX con un cronógrafo de cuarzo que conserva la silueta integrada y las líneas definidas del modelo original. La caja de acero inoxidable mide 41 mm y sus pulsadores siguen el perfil de la caja, manteniendo el aspecto estilizado que distingue al PRX.
Una esfera pensada para medir intervalos
El cepillado vertical de la esfera contrasta con los círculos concéntricos de los contadores. La diferencia entre ambos acabados aporta profundidad y permite distinguir de un vistazo las indicaciones del cronógrafo. La fecha se sitúa a las cuatro y el revestimiento Super-LumiNova® de las agujas tipo bastón y los índices facilita la lectura con poca luz.
El movimiento de cuarzo acciona el cronógrafo y permite medir intervalos de tiempo con precisión mediante los pulsadores de la caja.

Tres esferas, tres acabados
La esfera plateada combina el cepillado vertical con índices en tono oro rosa, que dan calidez al conjunto. En la versión negra, los índices niquelados acentúan el contraste y ayudan a distinguir los contadores. La esfera azul destaca por los reflejos de su acabado cepillado, que varían según el ángulo de la luz y el movimiento de la muñeca.
Con esta incorporación, Tissot amplía las posibilidades del PRX. Los contadores y los pulsadores dan al reloj un carácter más deportivo, mientras que la silueta integrada y la construcción en acero mantienen el vínculo con el diseño de la colección.